Presencia que genera leads.

La mayoría de las empresas B2B tienen presencia en redes sociales. Pocas tienen una estrategia de presencia en redes sociales. La diferencia: una acumula seguidores, la otra acumula prospectos.

Para empresas de servicios profesionales, consultoría, industria y B2B en general, las redes sociales no son un canal de entretenimiento — son un canal de prospección. Cada publicación, cada interacción y cada pieza de contenido debe estar al servicio de ese objetivo.

El trabajo que hacemos no se mide en seguidores ni en likes. Se mide en conversaciones iniciadas, agendas ocupadas y prospectos calificados que llegan sabiendo qué hacen y por qué importa.

Qué gestionamos.

LinkedIn corporativo y de directivos.

El canal más eficiente para B2B profesional en México. Gestionamos el perfil de empresa y, cuando el cliente lo autoriza, el perfil personal de directivos clave. Contenido editorial, casos de éxito y artículos de posicionamiento que construyen autoridad a lo largo del tiempo.

Instagram corporativo editorial.

Para empresas con componente visual fuerte: arquitectura, diseño, construcción, hospitalidad premium. Curación de contenido que comunica criterio, no producto. Feed coherente con el sistema visual de la marca.

Contenido de autoridad.

Artículos, casos de estudio, análisis de sector e insights firmados por la empresa o sus directivos. El contenido que posiciona a tu empresa como referencia en su industria y genera tráfico orgánico de calidad a lo largo de 12 a 24 meses.

Paid media.

Meta Ads y LinkedIn Ads con criterio de segmentación B2B. Campañas orientadas a generación de leads calificados, no a maximizar alcance. El presupuesto publicitario se invierte donde hay probabilidad de cierre, no donde hay volumen de impresiones.

— Estrategia digital

¿Tus redes trabajan mientras tú estás en juntas?

Automatización B2B.

La automatización no es spam masivo — es comunicación eficiente con prospectos que ya expresaron interés. Implementamos flujos que:

  • Identifican prospectos calificados en LinkedIn según cargo, sector, tamaño de empresa y zona geográfica.
  • Inician conversaciones con mensajes cortos, directos y sin retórica de ventas. El primer mensaje pide permiso, no cierra.
  • Agendan reuniones automáticamente mediante calendario compartido integrado en el flujo de respuesta.
  • Hacen seguimiento sin fricción con secuencias de dos a tres mensajes espaciados, sin ser invasivos y sin quemar el canal.

El resultado: tu equipo comercial llega a juntas con prospectos preseleccionados, no busca leads desde cero.

Proceso mensual.

El marketing digital es un servicio recurrente, no un proyecto de una sola entrega. El proceso mensual incluye:

  1. Planificación editorial. Calendario de contenido alineado con los objetivos del mes: lanzamientos, eventos, temporadas de decisión o campañas específicas.
  2. Producción de contenido. Redacción, diseño y programación de publicaciones. El tono editorial sigue el manual de voz de la marca — no improvisamos.
  3. Gestión de comunidad. Respuesta a comentarios, mensajes directos y menciones. La velocidad de respuesta en redes es parte de la percepción de servicio.
  4. Reporte mensual. Métricas que importan: leads generados, conversaciones iniciadas, costo por prospecto y tasa de conversión a junta. Sin dashboards de vanidad.
Más seguidores no significa más negocio. Más conversaciones correctas con las personas correctas sí. — Editorial Koda

Métricas que importan.

Las métricas de vanidad (alcance, impresiones, seguidores nuevos) son fáciles de presentar y difíciles de convertir en facturación. Las métricas que seguimos son las que tienen correlación directa con el negocio:

  • Leads calificados generados por canal y por campaña cada mes.
  • Costo por prospecto en campañas de pago, comparado contra el ticket promedio del servicio.
  • Tasa de apertura y respuesta en secuencias de prospección directa.
  • Reuniones agendadas originadas por canal digital como porcentaje del total de juntas comerciales.

Si el canal digital no está generando negocio medible en 90 días, hay un problema de estrategia — no de ejecución. Lo identificamos y lo corregimos antes de seguir invirtiendo.